
El ex campeón de peso ligero de la WBO, el estadounidense Keyshawn Davis, habló abiertamente sobre los problemas de salud mental que lo acompañaron en su camino al título y que le impidieron realizar su primera defensa. En aquella ocasión, antes de su pelea contra Edwin De Los Santos, Davis no pudo dar el peso y el enfrentamiento fue cancelado.
«Voy a ser muy honesto. Durante ese campamento pasé por muchas dificultades mentales, y la forma en que lidiaba con ello era que, literalmente, bebía cada maldito día en el gimnasio. De hecho, bebía a diario y simplemente me dolía, hermano, por el campamento anterior, y por el anterior a ese; esos problemas simplemente me perseguían.
Y, sabes, vencí a Lemos con un mal estado mental, noqueé a Berinchyk con un mal estado mental, así que pensaba: "Hombre, puedo hacerlo, puedo pelear, puedo lograrlo. Si tan solo llego a la pelea, estaré bien". Sin bromas. ¿Entiendes lo que digo? Siento que esa fue la única razón por la que no pude bajar esas últimas tres libras: porque simplemente estaba bebiendo», relató Keyshawn.
Davis (13-0, 9 KO) regresará al ring el 31 de enero para enfrentarse a Jamaine Ortiz, en la cartelera secundaria del duelo entre Teofimo Lopez y Shakur Stevenson. Previamente, Keyshawn anunció un cambio total en su equipo de entrenadores, tras haber trabajado anteriormente con Brian "BoMac" McIntyre, el mentor de Terence Crawford.